Tu marca también se escribe después de la arroba.
ventas@tumarca.compedidos@tumarca.comsoporte@tumarca.comcobranzas@tumarca.comDirecciones con el dominio de tu tienda, incluidas sin cargo en tu plan. Las creas en el panel, llegan al Gmail que ya usas y salen firmadas por tu empresa — no por una casilla gratuita con un número al final.
Incluido, sin cargo
Tu plan ya lo trae. No se paga por casilla ni hace falta contratar otro servicio de correo aparte.
Sobre tu propio dominio
El mismo dominio con el que abre tu tienda. Un dominio, dos servicios: la web y el correo.
Sin cambiar de bandeja
Los alias reenvían a tu Gmail y Gmail responde con tu dirección profesional. Nada que migrar.
El remitente se lee antes que el asunto.
Un comprador mayorista abre decenas de correos por día y decide en un segundo cuáles merecen su atención. Antes de leer el asunto ya vio dos cosas: quién escribe y desde dónde.
- Credibilidad: una dirección con dominio propio dice que hay una empresa detrás — con web, con dominio y con alguien que lo administra.
- Memoria: cada correo repite tu dominio. El mismo que van a tipear cuando quieran volver a comprarte.
- Cero confusión: se distingue al proveedor del revendedor particular sin tener que preguntar.
- Entregabilidad: un dominio propio con sus registros de autenticación en orden juega a favor de que el correo llegue a la bandeja y no a spam.
No es estética. Es la primera prueba de que del otro lado hay una operación seria.
La dirección queda en la empresa, no en la persona.
Cuando los pedidos entran a una casilla personal, entran a la casilla de alguien. Si esa persona se toma vacaciones, cambia de rol o deja el negocio, la conversación con el cliente se va con ella.
- Un alias, varios destinos: el reenvío admite varias cuentas separadas por coma, así el pedido lo ve todo el equipo a la vez.
- Nada se pierde: el alias comodín recoge todo lo que llegue al dominio, incluso las direcciones que nadie creó — la que un cliente inventó de memoria, la que quedó vieja en una factura.
- Cambia quien atiende, no la dirección: se edita el destino del alias desde el panel y el correo sigue llegando igual.
- Por función, no por nombre: pedidos@ sigue siendo el mismo aunque cambie el equipo detrás.
- El cliente no se entera: escribe siempre a la misma dirección, la que ya tiene guardada.
Que salga con tu dominio no alcanza: tiene que llegar.
En una operación mayorista, que no llegue una confirmación de pedido no es un detalle. Por eso el panel muestra el estado del dominio y, si falta algún registro de autenticación, lo lista con nombre, tipo y valor listos para cargar.
- Estado a la vista: el dominio conectado y su badge — Activo, Inactivo, Suspendido y DNS OK — en la cabecera del panel.
- Registros faltantes, listos para copiar: nombre, tipo y valor de cada uno, para pegarlos en tu proveedor de DNS.
- Sobre el dominio que ya tienes conectado: el mismo de la tienda, con su certificado y su infraestructura.
- Propagación: los cambios de DNS pueden tardar hasta 48 horas en verse en todo el mundo. Conviene cargarlos apenas se activa el servicio.
Recibir y enviar, sin salir del Gmail de siempre.
El correo corporativo trabaja en las dos direcciones sobre la cuenta que ya abres todos los días. No hay una bandeja nueva que revisar ni una contraseña más que recordar.
Lo que llega al alias aterriza en tu Gmail
- Creas el alias en Configuración → Email Corporativo.
- Indicas a qué cuenta de Gmail reenviarlo — una, o varias separadas por coma.
- Desde ese momento, todo lo que entra al alias aparece en tu bandeja de siempre.
Respondes desde Gmail y sale con tu dominio
- Abres el asistente Configurar en Gmail desde el alias, en el panel.
- Sigues los cuatro pasos: datos del remitente, servidor SMTP con TLS y código de verificación.
- Listo: Gmail te deja elegir el alias como remitente en cada respuesta.
Cada consulta entra por donde corresponde.
Direcciones descriptivas para que el comprador sepa a dónde escribir y para que dentro del negocio cada cosa caiga donde tiene que caer.
La puerta comercial
Listas de precios, condiciones y consultas de clientes nuevos. La dirección que va en el catálogo y en la firma.
Todo lo operativo
Confirmaciones, cambios sobre un pedido en curso y avisos de despacho. Reenviado también al depósito.
Después de la venta
Faltantes, cambios y garantías. Separado de ventas para que un reclamo no se pierda entre cotizaciones.
La parte administrativa
Comprobantes, cuenta corriente y recordatorios de pago, en manos de quien lleva la administración.
La dirección pública
La que va en la web, en las redes y en la factura. Punto de entrada para lo que no encaja en ninguna otra.
Hacia tus proveedores
El mismo argumento, del otro lado del mostrador: tus proveedores también leen el remitente antes que el asunto.
Los alias se crean, se editan y se eliminan desde el panel, cuando hagan falta y sin pedirle nada a nadie. El sufijo @tudominio se agrega solo.
De no tener correo propio a tenerlo, en una tarde.
Dominio conectado
Tu tienda ya abre con tu propio dominio. Si todavía no lo tienes, la conexión la gestiona el equipo de VentasxMayor.
Activar el servicio
En Configuración → Email Corporativo, un botón, una confirmación y unos minutos hasta que el panel marque que se completó.
Crear los alias
El nombre antes de la arroba y la cuenta de Gmail de destino. Desde ese momento el alias ya recibe.
Enviar desde Gmail
El asistente integrado guía los cuatro pasos de Gmail para que las respuestas salgan con tu dirección profesional.
Antes de activar: si hoy usas otro servicio de correo sobre ese mismo dominio, deja de funcionar al activar el corporativo. Y los cambios de DNS pueden tardar hasta 48 horas en propagarse, así que conviene hacerlo en un momento tranquilo de la operación.
Hay alguien decidiendo a quién le compra.
Tu comprador mayorista tiene tres proveedores para el mismo producto y una mañana ocupada. La dirección desde la que le escribes es el primer dato que usa para ordenar la lista.
- Lo abre primero: entre una casilla gratuita y un dominio propio, el dominio gana el clic.
- Lo guarda como proveedor: queda en la agenda con el nombre de tu empresa, no con el de una persona.
- Encuentra tu tienda: el dominio del correo es el mismo que escribe en el navegador para volver a pedir.
El dominio ya es tuyo. Que el correo también lo sea.
Te mostramos la tienda funcionando sobre tu dominio, con tus productos y con el correo corporativo activado, sin compromiso.
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